CLAVES PARA ACEPTARNOS TAL Y COMO SOMOS

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Ha llegado el momento de dejar atrás los complejos físicos o mentales en relación a la percepción que tenemos de nosotras mismo/as. Veamos cómo hacerlo.


ACÉPTATE.
– Tienes que quererte tal y como eres, con tus cualidades y limitaciones. Todo suma, nada resta.
– Mírate al espejo y practica en voz alta afirmaciones positivas que te ayuden a mejorar la idea que tienes de ti mismo/a (que bien me veo hoy, me siento feliz, voy a conseguir llegar al peso que me he propuesto de una forma saludable, etc.).
– Deja de infravalorarte, no eres menos que los demás. Elimina pensamientos de tu mente como (me siento gordo/a, no soy lo suficiente guapo/a, si fuese algo más alto/a, mi pecho no me gusta, etc.).
NO PIERDAS EL TIEMPO COMPARÁNDOTE CON LOS DEMÁS.
– No hay nadie igual a ti, eres único/a. Si insistes en compararte con los demás siempre encontrarás a alguien más guapo/a que tú, más inteligente que tú, con mejor físico que tú, etc. Se trata de que te aprecies y te valores tal y como eres, porque así como te veas a ti mismo/a construirás tu autoestima.
– La mejor manera de hacerlo es concentrarse en ser la persona que quieres ser, y no seguir el mismo cliché que las demás. Alcanzarás un buen concepto de ti mismo/a cuando te veas y sientas pleno/a por ser tú, con todo lo que ello implica.
NO TE OBSESIONES CON TU APARIENCIA.
– Todas las personas son bellas a su manera. No hay guapos o feos, son cánones de belleza que se nos imponen socialmente pero que nada tienen que ver con el sentir más profundo del ser humano.
– Si quieres sentirte bien contigo mismo/a, empieza por eliminar pequeños malos hábitos como pasar más de 10 o 15 minutos al día frente al espejo haciendo una valoración crítica de cómo te ves en ese momento.
– Tu prioridad tiene que ser sentirte sano/a y en equilibrio emocional, y no tu apariencia física. La belleza empieza por el interior, eso es lo que más debes aprender a cultivar.
– Cuida de ti mismo/a.
– Opta por una alimentación saludable, una buena nutrición es esencial para el buen funcionamiento de la mente.
– El ejercicio te ayudará a liberar tensiones y sentirte mejor. El aumento de la actividad física aumenta la secreción de las hormonas de la felicidad (endorfinas).
– El agua es nuestra gasolina, ayuda a oxigenar la mente y con ello conseguirás la calma.
– Haz pequeños cambios en tu aspecto físico (un corte pelo, ropa nueva, etc.). Verse con un nuevo aspecto mejora el estado de ánimo.
DESARROLLA TU PROPIO ESTILO.
– Elige una ropa que te haga sentir bien. Si no lo tienes claro experimenta probándote varios estilos hasta que des con uno con el que te sientas cómodo/a y seguro/a.
– Da igual que creas que algo no te sienta bien (ropa, peinado, calzado, etc.), anímate a probar cosas nuevas, seguramente llegarás a descubrir partes de ti que hasta el momento te eran desconocidas. Sal de tu zona de confort.
REALIZA UNA AUTOCRÍTICA CONSTRUCTIVA.
– Esfuérzate por desarrollar una actitud positiva. La actitud determina el estado de ánimo, así que si hay algo que no te gusta de ti misma acéptalo como es y busca soluciones tranquilas y meditadas que te acerquen a la imagen que crees que es la ideal para tu persona.
– Analiza tus puntos fuertes y débiles (¿Cómo eres?, ¿Cómo te sientes con tu cuerpo?), Capacidades, Habilidades, Dificultades que nos limitan, etc.)
– Analiza tus pensamientos y emociones (¿Qué piensas cuando te miras al espejo?, ¿Cómo te hace sentir?, ¿Qué debes cambiar para sentirme mejor?, ¿Qué pautas vas a seguir para conseguirlo?, etc.).
ERES EL/LA ÚNICO/A RESPONSABLE DE LO QUE TE PASA.
– No culpabilices a nadie por lo que te sucede o el concepto que tienes de ti mismo/a. Eres tú quien, a través de tu sistema de creencias, das valor a palabras o pensamientos de otras personas.
– Debes ser capaz de valorar y aceptar las críticas de los demás, desechando las que son hirientes. No hay que confundir crítica con menosprecio.
DEDICA UN MOMENTO DEL DÍA SÓLO PARA TI.
– Celebra los momentos positivos que has tenido el día, siempre hallarás alguno.
– Mímate, se nos olvida con demasiada facilidad que la vida es algo más que asumir responsabilidades (démonos un masaje, disfrutemos de las caricias de nuestra pareja, olvidémonos del trabajo, etc.).
– Disfruta de la tranquilidad (date un baño caliente, léete un buen libro, toma un té mientras tomamos el sol en la terraza, etc.).
– De vez en cuando date un capricho, porque lo mereces. La vida está para disfrutarla.
APUESTA POR EL SENTIDO DEL HUMOR, QUE LA RISA SEA TU ALIADA.
– Reírte aporta a tu estado de ánimo enormes beneficios, tanto a nivel físico (reduce el colesterol en sangre, favorece la oxigenación de cuerpo y mente, elimina tensiones musculares, limpia los pulmones, ayuda a paliar el insomnio, etc.) como psicológico (favorece la reducción de las principales hormona que producen el estrés, ayuda a estados de ánimo adversos como la depresión y la ansiedad, aumenta la confianza en uno mismo, etc.).
– Rodéate de personas alegres, la risa se contagia. Sumérgete en este optimismo.
ESTABLECE PEQUEÑAS METAS ALCANZABLES.
– Por mucho que quieras llegar a todo es imposible. Estableciendo pequeñas metas alcanzables irás animándote a seguir avanzando por el camino del autodescubrimiento.
– Aprende a priorizar lo que es más urgente, desechando todo aquello que no lo es, veremos que de esta forma la carga se hace mucho más llevadera.